por Gonzalo Chamorro, analista económico.
Una de las primeras señales ante cambios o miradas del no camino común son las individualidades y las soberbias de sentirse más que los otros. Si nos sorprendemos de las desigualdades, (riqueza y pobreza) entre muchas miradas, lo primero que deberíamos preguntarnos es si somos parte de la causa y el efecto del que hablamos.
No es difícil determinarlo sólo basta tener consciencia real de nuestros actos.
En materia económica, el gobierno en la búsqueda de los dineros de la reconstrucción ha experimentado parte de lo mencionado pero bajo la lupa política que a mi modo de ver es mas riesgoso aun, dado que quienes nos representan en el Parlamento están respaldados por votos de nosotros mismos.
Se anuncia de una colocación de US$ 1.500 millones de bonos chilenos en el extranjero de los que US$ 500.000 vendrán directamente a la falta de lo rechazado en la modificación de normativas a la minería.
Chile desde hace seis años que no emitía deuda alguna en los mercados financieros internacionales. Y lógico, con la caja que existe en las finanzas publicas motivadas por las diferencias en los valores del cobre no era necesario abrirse a estas vías, que habían quedado en el pasado.
El proceso de levantarnos nuevamente como país requiere de los dineros solicitados en beneficio a los apoyos de impulsar a los caídos que el país tiene las plataformas sólidas en ese logro.
También es cierto que la formula aplicada hoy por la autoridad en la colocación se hará en moneda nacional, lo que internamente no producirá ruidos como colocaciones del pasado.
Ahora bien si el camino tomado ya es el endeudarse no entendería en el futuro insistir por parte de nuestros gobernantes en colocar en el tapete legislativo el tema de la minería y la búsqueda de lo rechazado.












